Categoría: Libre
Fecha de Publicación
Escrito por COPRUMH
Visitas: 31247
img src="/images/futh_juan_barahona_4.jpg" alt="" />
Editorial del COPRUMH rinde homenaje a los dos más grandes luchadores de los sectores populares en Honduras, Carlos H. Reyes Y Juan Barahona ya que son un ejemplo a seguir
Dos nombres dos héroes
Nosotros los trabajadores no creemos en los congresos de la burguesía y sabemos que sólo cuando la clase trabajadora sea fuerte en toda forma podrá dar al traste con tanta mugre.
(Manuel Cálix Herrera)
Desde la segunda mitad del siglo XIX, la oligarquía en su proyecto de construir un sentimiento de identidad dentro del naciente Estado nacional, internalizó en la conciencia del pueblo hondureño la idea de que la palabra héroe estaba asociada exclusivamente a los fundadores del Estado Nación, nos referimos a Valle, Morazán, Dionisio de Herrera, Cabañas y otros de menor dimensión y así crecimos, admirando y endiosando la vida y la historia de estos personajes que sin lugar a dudas, en su momento, jugaron un papel importante en la configuración política y estructural del Estado hondureño.
Siempre he sostenido que Honduras tiene dos hitos en su historia: 1821, año de la independencia, limitada y formal pero independencia al fin y el otro acontecimiento, el que define las particularidades de la historia contemporánea hondureña, es la huelga de 1954. 1821 tiene como protagonista a los criollos hijos de españoles, en cambio la huelga de 1954 tiene como protagonista a la clase obrera hondureña, a los asalariados, a los humillados de la tierra como diría Gunter Frank.
En el contexto que particulariza el papel de la clase obrera en la historia nacional es importante destacar la figura de dos hombres: Juan Pablo Wainwright y Manuel Cálix Herrera.
Ambos dedicaron su vida entera a convertir a los pobres en una fuerza militante y revolucionaria, convencidos estaban de que la clase trabajadora no debía conformarse con triunfar en una huelga, su tarea máxima decían era tomar el poder y acabar con el sistema capitalista origen de toda la miseria humana.
Wainwright, hijo de padre ingles y madre hondureña, salió a ganarse la vida desde temprana edad en los Estados Unidos y Alaska, allí conoció la explotación, el mal trato y la miseria, al extremo que en New York, cuando salía del trabajo tenía como caza un pedazo de vagón de ferrocarril.
Regreso a Honduras en los años veinte y se dedicó a defender con ahínco los intereses de la clase trabajadora hondureña, salvadoreña y guatemalteca, organizo los primeros sindicatos y participó de la fundación del partido comunista en mayo de 1922, fue fusilado en Guatemala el 18 de febrero de 1932, por organizar la lucha obrera conta el dictador Ubico; ubicó lo insultó y torturó personalmente pidiéndole nombres de otros compañeros, Wainwright en una acto de indignación obrera le escupió la cara al dictador quien de inmediato ordenó su fusilamiento.
Así terminó la vida de este hombre que nació en Santa Bárbara en 1894, cuyas últimas palabras frente al pelotón de fusilamiento fueron, ¡viva la internacional comunista, viva la clase obrera, abajo el capitalismo y sus lacayos!
Manuel Calix Herrera, nació en Juticalpa, Olancho, en 1897 fue uno de los organizadores y educadores más grandes que ha tenido la clase obrera, también fue fundador del partido Comunista, escribió sus artículos en el periódico el “trabajador hondureño” y el martillo, su acción política más grande fue el haber promovido la primer candidatura obrera, campesina y popular a la presidencia de la república en 1932 siendo Manuel Calix Herrera el Candidato, la candidatura fue perseguida brutalmente y él fue encarcelado en El castillo de Omoa, donde fue severamente torturado contrayendo tuberculosis, después de varios años en la cárcel regresó a Juticalpa dedicándose a leer y a promover la doctrina revolucionaria de la clase obrera pero la enfermedad contraída en las mazmorras del castillo de Omoa, acabaron con su vida cuando apenas tenía 36 años. Nosotros los trabajadores también tenemos nuestros héroes, y Manuel Calix Herrera y Juan Pablo Wainwright, fueron los grandes pioneros del gran acontecimiento histórico de 1954, huelga que marcó la historia de nuestros derechos y conquistas; para ellos nuestro revolucionario reconocimiento.
29 de abril de 2012